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Visión

Se entiende por e-Salud (e-Health) la aplicación de las TIC en el amplio rango de aspectos que afectan el cuidado de la salud, desde el diagnóstico hasta el seguimiento de los pacientes, pasando por la gestión de las organizaciones implicadas en estas actividades. La e-Salud permite ordenar los flujos de información y asegurar información oportuna y de calidad para la atención de salud y la definición de políticas y programas de salud pública; pero al mismo tiempo, permite repensar la forma en que se entrega la salud, la forma en que los profesionales y las instituciones se relacionan con los pacientes.

La e-Salud ve a las TIC como habilitantes para abordar de una manera distinta la salud de la población. Existen múltiples ejemplos que evidencian que las TIC no sólo mejoran la eficiencia del sector sino que además permiten rediseñar los tradicionales modelos de atención e incluso crear nuevos servicios.

• Los usuarios se han acostumbrado a nuevos estándares de servicio y empiezan a exigir lo mismo en su relación con la salud, por ejemplo, agendamiento electrónico, consulta en línea de resultados de exámenes, centro único de contacto etc., todas aplicaciones actualmente disponibles con adecuados soportes informáticos.
• En muchos lugares, las personas se están organizando en comunidades globales en tiempo real para apoyarse frente a las enfermedades.
• A diario aparecen nuevos dispositivos integrados, de uso personal (ej: biosensores integrados a  celulares) o comunitarios (ej: kiosko de monitoreo de signos vitales), que permiten nuevos modelos de monitoreo y control de pacientes crónicos.
• El telediagnóstico y  la telemedicina permiten cuidar a los pacientes de localidades remotas con especialistas que se encuentran en cualquier lugar de Chile o del mundo.
• Los sistemas  expertos acumulan el conocimiento de muchos especialistas y permiten apoyar los diagnósticos, basados en la evidencia, pero también en el conocimiento experto.
• La tasa de errores médicos en las instituciones que utilizan registros clínicos electrónicos con información confiable y oportuna, disminuye considerablemente.

Visión de Salud Conectada

La visión que existe tras el plan de e-Salud se presenta en la siguiente figura, de manera muy simplificada.

vision

Figura 5. Imagen objetivo o sueño del plan estratégico de TI

En ella, los distintos actores del sistema nacional de salud se coordinan e intercambian información de manera ordenada y organizada, utilizando para ello “motores (buses) de integración” y Bases de Datos sectoriales que llamamos Registros Nacionales de Información. Las reglas de intercambio están dadas por el modelo de “arquitectura orientada a Servicios” (SOA) que reconoce dos categorías de  actores a) los productores de información, cuya responsabilidad es poner esa información a disposición del resto, y b) consumidores de información generada por otros. El modelo define también los mecanismos estándares que rigen este intercambio. El sistema está basado en estándares internacionales de codificación, terminologías y mensajería y en un modelo sectorial de información, respetando la realidad local de cada uno de los nodos de esta compleja red.

Lineamientos para la informatización del sector

La incorporación de TI en el Sector debe estar regulada a través de políticas y lineamientos claros que guían el proceso y orientan la toma de decisiones y que se resumen en los siguientes:

1. Información como activo estratégico: en el Sector Salud, la información es un activo estratégico para llevar a cabo las acciones de preservar y gestionar la salud, por lo que debe ser resguardada a fin de garantizar su disponibilidad, calidad y oportunidad.

2. El paciente en el centro: el centro de todo el sistema es el paciente en una red asistencial integrada.

3. Liderazgo funcional: la visión e incorporación de las TI en el sector son procesos que deben ser liderados por los directivos y dueños de los diferentes procesos (asistenciales y/o administrativos) de cada institución. Son ellos los responsables de asegurar el impacto del uso de las TI.

4. Foco en la atención sanitaria: la provisión de servicios informáticos no es el giro principal del Sector, por lo tanto se privilegia una estrategia de contratación de servicios provistos por terceros, aprovechando las capacidades del sector privado. Se fortalecerá a nivel sectorial la capacidad de administrar proyectos y contratos de provisión de TI. Así mismo se establecen mecanismos de fortalecimiento de la relación Público-Privada para obtener los mejores resultados.

5. Integración de la información: la información se registrará una sola vez en lo posible en el lugar donde ocurre el acto asistencial y fluirá al interior del sistema público de salud. La información de gestión se derivará de los sistemas operacionales a través del uso de estándares (en lo posible internacionales) y de la adhesión a un modelo de arquitectura de la información sectorial.

6. Incorporación de soluciones probadas: se promueve la incorporación de soluciones de clase mundial, en lo posible ya probadas para los grandes procesos clínicos y administrativos (HIS y ERP). Estas soluciones deben ser evaluadas en base a la funcionalidad provista a los procesos del negocio, rapidez de implementación, flexibilidad, capacidad de integración con otras soluciones, adhesión a estándares, actualización y mejoras permanentes de las versiones de software. En el proceso de implementación de estas soluciones, se recomienda adoptar las mejores prácticas a nivel de procesos, que éstas incorporan.

7. Alto nivel de seguridad de la información: se deben generar políticas de seguridad de la información para los registros nacionales, de tal forma de resguardar la confidencialidad, accesibilidad e integridad de la información administrada.

8. La introducción de TI es una actividad que se planifica: debe existir un plan que guíe el desarrollo de las TI en cada Servicio, alineado con los objetivos estratégicos del Sector y con el plan de e-Salud. Además, se propiciará la existencia de Comités Informáticos en los Servicios de Salud, compuestos por Directivos y representantes de TI, para debatir las orientaciones de la actividad.

9. Evaluación de beneficios: los proyectos de TI deben ser tratados como proyectos de inversión con beneficios medibles. Se entregarán orientaciones acerca de la forma en que se deben evaluar los beneficios de los proyectos TI. Todos los proyectos deben considerar un estudio de pre-factibilidad que señale con claridad dónde están los beneficios que se buscan y cómo se medirán, además de identificar los riesgos asociados y la forma de mitigarlos. Una vez implementados, serán posteriormente evaluados, para comprobar el cumplimiento de las promesas de impacto.