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23 de agosto de 2015

Aprendizajes de la experiencia en Salud Digital de la República de Corea y Singapur

* Columna de Opinión publicada en Nº22 de Revista Informática Médica

Edgardo Pino Kempowski, Planificación Estratégica y Control de Gestión, Departamento de Gestión Sectorial TIC – Minsal.

Existen bastantes aspectos interesantes y emocionantes que considerar ante un viaje a la República de Corea y a Singapur. Lo primero que se viene a la mente es la diferencia de idioma, cultura, creencias y comida. Luego de eso, el costo de la vida, el tipo de cambio, el clima y la diferencia de horario. Sin embargo, cuando visitas esos países en una misión para conocer de su experiencia en salud digital, son otros los temas que también hay que considerar.

Pongámonos en contexto con datos de la Organización Mundial de la Salud:

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Por otro lado, Singapur y la República de Corea son líderes mundiales en gobierno digital[1] , y competitividad global[2].

Con todos estos antecedentes, más el hecho de que los Gobiernos de Chile y la República de Corea firmaron en marzo de este año un acuerdo de colaboración en diferentes materias, entre las que se cuenta salud digital, resultaba atractivo y factible aceptar la invitación de ambos países a conocer sus experiencias en el tema, a pesar de las más de 35 horas de viaje y 12 horas de diferencia horaria. La visita cubrió desde los aspectos legales y organizacionales de la salud en ambos países, pasando por la gestión de la información de salud, telemedicina, monitoreo remoto de pacientes, hasta hospitales inteligentes, fármacos, ambulancias y hospitales móviles. En esta nota, hablaremos sólo de información e informática en salud.

El primer aprendizaje, una mirada de largo plazo en políticas públicas, incluidas las de salud. Por ejemplo, Corea del Sur se planteó el cambio a un seguro único de salud hace más de 12 años, sabiendo que los resultados no serían inmediatos. En Singapur, el actual primer ministro hizo parte de su campaña electoral (2009) con la promesa de que cada habitante de ese país tuviera una historia clínica compartida, acuñando la frase “one patient, one health record” (un paciente, un registro de salud). Desde entonces, Singapur se encuentra trabajando en la construcción de una ficha médica electrónica nacional para cada paciente.

El segundo aprendizaje, la madurez de sus estructuras de gobierno les permite a sus ministerios de salud apostar por roles y acciones distintas a las que conocemos en América Latina. Por ejemplo, dada la mirada exportadora de conocimiento y tecnología de Corea del Sur, su Ministerio de Salud desempeña un papel similar al de ProChile y CORFO en cuanto a la promoción de los avances de salud en su país. Desde éste se coordinan las agendas y reuniones de ejecutivos y directivos del sector público y privado para atender a las misiones extranjeras. Al alero del Ministerio funciona el Instituto de Desarrollo de la Industria de Salud de Corea. Por su lado, el Minsterio de Salud de Singapur implementó un sistema de empresas, llamado Holding del Ministerio de Salud, para administrar ciertos activos y responsabilidades de los seis clusters de salud pública en los que se organiza el sistema de salud de ese país. De esta forma, existe una única empresa del Holding, IhiS, encargada de proveer los servicios de TI a los seis clústers.

El tercer aprendizaje, el nivel de conocimiento y de desarrollo tecnológico, permite que desde la idea los nuevos establecimientos de salud sean concebidos para funcionar sin papeles. Es lo que en Corea del Sur denominan “smart hospitals”. El ícono de éste concepto es el Hopital Bundang, de la Universidad Nacional de Seúl, primer hospital de Asia en ser reconocido en la categoría HIMSS 7. Además, Corea del Sur está exportando este modelo y conocimiento a otros países de Asia. Por su parte, el Hospital General de Changi, en Singapur, que alcanza categoría 6 HIMSS, además de sus niveles de digitalización de información, hace uso intesivo de robótica para la dispensación de fármacos y de alimentos a sus pacientes.

El cuarto aprendizaje, la utilización de los datos. En el caso de Singapur, su foco ha estado en la utilización primaria de los datos de los registros electrónicos de salud para la elaboración de su registro electrónico nacional de salud. En el caso de Corea del Sur, se ha enfocado en el uso secundario de los datos de salud. Para ello, al alero del Ministerio de Salud, se creó el Servicio Coreano de Información de Salud y Bienestar (khwis), que a partir de los datos de salud y servicios sociales asociados al bienestar de la población, genera estadísticas, indicadores, reportes para la gestión y toma de decisiones y provee servicios a la comunidad. Tienen una línea de acción derivada de la información de los registros clínico-administrativos (ver Figura Nº 1, más abajo) y otra de los seguros de salud.

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El quinto aprendizaje, el uso de estándares. En ambos países se ha comprendido que existe un enorme potencial de valor público en los datos de los sistemas de información de salud y que para ellos es necesario su integración en repositorios de datos para uso primario y secundario de la información. Estos desafíos los han abordado utilizando estándares internacionales. Específicamente, para el intercambio de documentos clínicos y datos de los registros clínico-administrativos, se utiliza HL7. Para las historias clínicas electrónicas compartidas o registros  electrónicos nacionales de salud se utiliza CDA nivel 3 y perfiles de integración IHE XDS.

El sexto aprendizaje, los actores necesarios para emprender estos desafíos. En ambos países, que rankean entre los líderes mundiales en niveles de calidad de educación, cuentan con equipos de trabajo consolidados en los organismos públicos. Se apoyan en empresas de calidad e innovadoras para las implementaciones y existe consenso entre los líderes de los respectivos países en cuanto a la necesidad de estrategias de información de salud conectada, para un mejor cuidado de la población, con mayores niveles de equidad y eficiencia.

Experiencias como las vividas en estos dos países nos hacen ver la magnitud del desafío que tenemos por delante en materia de Salud Digital. También nos permite valorar lo que hemos desarrollado hasta ahora y tomar los mejores ejemplos y buenas prácticas para seguir avanzando para hacer realidad una estrategia de salud conectada para Chile.

[1] En el e-Government survey 2014 de las Naciones Unidas, Corea obtuvo el primer lugar, Singapur el tercero y Chile el 33º, entre 199 economías. Ver http://unpan3.un.org/egovkb

[2] En el Global Competitiveness Report 2014-2015, Singapur es segundo, Corea del Sur es 26º y Chile, 33º. Ver http://www.weforum.org/reports/global-competitiveness-report-2014-2015

 

Descargue aquí columna de Revista Informática Médica Nº 22.