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29 de enero de 2016

Aprendizajes y desafíos en el desarrollo e implantación de sistemas de información en el sector público de salud

Por: Dr. Roberto Bächler, Jefe del Depto. de Información para la Gestión, Servicio de Salud Maule

 

El Ministerio de Salud en la década de los noventa, inició un trabajo sistemático para introducir en el sistema público de salud tecnologías de información con el propósito de apoyar la gestión institucional y, consecuentemente, favorecer un mejor nivel de salud en la población. El avance de esta iniciativa ha sido lento y con no pocos fracasos. Sólo basta recordar que ninguno de los proyectos desarrollados, en aquel entonces con apoyo financiero del Banco Mundial, tuvo buen término, hoy ellos sólo son materia de recuerdos y anécdotas.

El aprendizaje de aquella experiencia fue que la industria proveedora de sistemas de información en Chile desconocía las particularidades propias del sector público de salud y, por tanto, no estaba preparada para responder a los requerimientos de su nuevo cliente. Frente a esta realidad, y considerando que emprender nuevos trabajos con proveedores privados excedía con creces las disponibilidades presupuestarias del sector público de salud, surge como alternativa por parte de algunos servicios de salud, iniciar el desarrollo de sistemas de información propios. Si bien, en estricto rigor, este tipo de trabajo no es inherente a estas instituciones, representaba una alternativa viable para resolver una necesidad ineludible, esto es la incorporación de tecnología informática para apoyar la gestión en salud.

Han transcurrido un poco más de 20 años desde aquellas primeras iniciativas. El escenario hoy es completamente distinto: se ha generado un marco conceptual y se han implementado estándares e instrumentos que permiten evaluar las soluciones informáticas para el sector salud, se ha producido un considerable avance en el área del desarrollo de software, la disponibilidad de herramientas de alto nivel en la red libres de costo es muy amplia, se ha generado aprendizaje y experiencia en profesionales clínicos e informáticos en todo lo que dice relación con sistemas de información en salud.

Adicionalmente, la creación de un programa de post-grado de informática médica por parte de la Universidad de Chile en colaboración con la Universidad de Heidelberg de Alemania ha establecido un espacio académico formal para el aprendizaje e intercambio de experiencias.

Todo esto asociado al reciente llamado del Ministerio de Salud a una licitación pública de soluciones informáticas para el sector público de salud, conocida con el nombre de SIDRA 2.0, que establece un horizonte lleno de desafíos, no sólo para los Servicios de Salud que han definido como camino las soluciones de desarrollo propio, sino que también para la industria que provee soluciones comerciales. Estas últimas, en el contexto de los requerimientos establecidos en SIDRA 2.0, deben asegurar productos que respondan no sólo a la lógica de un registro clínico electrónico, sino que además deben incorporar en sus soluciones funcionalidades específicas del sector público de salud, como por ejemplo: administración de poblaciones bajo control, generar estadísticas con la parametrización definida por el Departamento de Estadísticas e Información del Ministerio de Salud, permitir la estructuración de sistemas de vigilancia epidemiológica a partir de la data disponible, entre otras.

El desarrollo y/o la adquisición de un sistema de información y la implantación del mismo, constituyen sólo la primera parte en el proceso de optimizar la gestión institucional y favorecer la mejoría del nivel de salud poblacional. El paso siguiente lo constituye habilitar y utilizar cuadros de mando y/o sistemas de gestión, tanto en el ámbito institucional como en el clínico. Esto último requiere capacidad para trabajar los datos capturados en el flujo de trabajo y estructurarlos de tal forma que respondan a los requerimientos específicos de los directivos y/o de los clínicos, de tal manera que los primeros puedan hacer una gestión que considere en el proceso de toma de decisiones la racionalidad analítica, y los segundos puedan evaluar el resultado de sus intervenciones terapéuticas. Avanzar en este componente requiere desarrollar competencias adicionales, tanto en los servicios que han optado por el desarrollo informático propio, como en aquellos que han iniciado la implantación de productos comerciales.

Como se puede apreciar, los desafíos no se limitan sólo al desarrollo o la implantación de un sistema de información, sino que ellos representan sólo la primera etapa de una responsabilidad social de mayor transcendencia, esto es optimizar la gestión del sector público de salud para responder a las necesidades de la población, de tal forma que cada ciudadano de Chile reciba efectivamente una atención en salud conforme a su dignidad de ser humano.