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6 de marzo de 2018

“La estrategia digital en salud es un camino a largo plazo que trasciende a los gobiernos; es una visión de Estado”

Llegando al fin de su gestión, la Jefa del Departamento de Gestión Sectorial de TIC del Ministerio de Salud de Chile (MINSAL) hace un balance sobre los principales logros del actual gobierno en materia de implementación de Historia Clínica Electrónica en el país, entre otros temas.

¿Cuán avanzada está esta implementación y cuándo calcula que se podrá terminar con la implementación de la historia clínica electrónica en todos los hospitales del país?

Gracias a la estrategia de digitalización de la Red Asistencial (SIDRA), impulsada por el Ministerio de Salud, actualmente la implementación de Registro Clínico Electrónico (RCE) alcanza el 81,3% en centros de atención primaria y un 75,2% en hospitales, lo que deja a Chile en una posición aventajada a nivel latinoamericano. Desde 2014 se implementó registro clínico en 120 establecimientos de atención primaria y 40 hospitales.

La digitalización de los establecimientos públicos de salud hoy forma parte de la agenda de modernización del país, y esto se ve reflejado en la Agenda Digital de Gobierno donde se incluyó una medida que tiene como meta alcanzar el 100% de establecimientos con ficha clínica electrónica al año 2020.

Cumplir con esa meta definida y completar la implementación del RCE en la red asistencial hoy no es tanto una cuestión de complejidad tecnológica, sino que implica desafíos de posicionamiento estratégico del uso de tecnologías, gestión de proyectos, gestión de procesos y de la gestión del cambio.

Sin embargo, hay que avanzar en la incorporación de los establecimientos de salud rurales en la estrategia SIDRA, dotándolas de conectividad para que puedan operar en red. Hoy día son 1.163 establecimientos rurales y a la fecha hemos incorporado más de 130 de estos establecimientos a la estrategia; sin embargo, este desafío es fundamental y debe seguir asumiéndose considerando las características geográficas del país.

¿Y en materia de interoperabilidad? Cuánto falta para que el país sea totalmente interoperable en TI en salud?        

Hoy día tenemos los pilares fundamentales para la interoperabilidad que permitirán continuar avanzando a paso acelerado. Contamos con un maestro de personas, un maestro de prestadores, un servidor terminológico, estándares, firma electrónica avanzada, una versión inicial del conjunto mínimo básico de datos para la ficha clínica electrónica, entre otros. Todo lo anterior consolidado en una plataforma convergente de alta disponibilidad.

Hemos podido implementar aquellos elementos que son indispensables para dar los próximos pasos acelerados en materia de integración. Es decir, hay un gran trabajo que no siempre es visible, pero que creemos que dejará una base sólida y necesaria para seguir avanzando en interoperabilidad.

Esta estrategia ya ha tenido algunos primeros resultados. Uno de ellos ha sido la integración con sistemas de información del Servicio de Registro Civil y de Identificación, lo que nos permite disponer de una base de pacientes a nivel nacional, con información oportuna y de calidad. En otra de sus aristas permite obtener información sobre los nacimientos desde las maternidades públicas y privadas a nivel nacional, lo que permite robustecer cada vez más el registro clínico electrónico, permitiendo tener con mayor oportunidad las prestaciones identificadas por RUN de los recién nacidos.

Otro de los resultados obtenidos es que nos ha permitido dar los primeros pasos en las integraciones que más generan valor, como lo son las integraciones de registro clínico electrónico con soluciones informáticas de imágenes y de laboratorio.

Para hacer más eficiente la estrategia de interoperabilidad, existen dos niveles: el primero, basado en que los 29 Servicios de Salud interoperen entre sus establecimientos; y el segundo nivel, que se soporta en servicios de integración nacional provistos desde el nivel central, como lo son, por ejemplo, la información de inmunizaciones, que puede ser capturada desde cualquier vacunatorio público o privado a nivel nacional a través de un servicio de interoperabilidad centralizado, administrado por el Ministerio de Salud La información es disponibilizada a los usuarios a través del Portal Paciente y también debiera ser consultada desde los propios vacunatorios frente a movimiento de pacientes. Otros ejemplos también son la base de personas, base de prestadores y el servidor terminológico.

¿Cómo se avanzó en gobierno tecnológico y cuánto falta por hacer?

El gobierno tecnológico es, sin duda, uno de los elementos que deben estar presentes en la estrategia de desarrollo tecnológico del país para poder avanzar en desarrollo digital. A nivel latinoamericano Chile destaca, más aún cuando en nuestro país disponemos de una Agenda Digital de Gobierno, donde se define una lista de 63 medidas, y para el cual un Comité de Ministros posiciona el rol de las tecnologías en cada uno de sus ministerios de manera coordinada.

En este modelo, la Unidad de Modernización de la Secretaría General de la Presidencia lidera la coordinación y las definiciones de estándares nacionales en materia de incorporación de tecnologías, para asegurar no sólo la interoperabilidad semántica sino también la interoperabilidad organizacional, es decir, la adecuada coordinación y coherencia entre de las iniciativas de manera transversal para asegurar que éstas tengan impacto en la ciudadanía y evitar duplicidad de esfuerzos.

En particular, en el sector salud, se estableció además un comité liderado por la Ministra, en el cual radica la coordinación de las estrategias tecnológicas de las Subsecretarías de Redes Asistenciales y de Salud Pública, y de las instituciones autónomas que componen el sector salud (entre ellas, el Fondo Nacional de Salud), a fin de identificar integraciones que permitan lograr un mayor impacto en la ciudadanía.

Los desafíos pendientes continúan en estas materias. Es necesario avanzar en marcos jurídicos que faciliten la incorporación de tecnologías e interoperabilidad y que a la vez garanticen el cumplimiento normativo y el adecuado tratamiento de datos sensibles de acuerdo a las normativas vigentes.

¿Cuán segura es la información en salud en este momento? Qué acciones se han tomado durante su gestión para mejorar el tratamiento de datos?

Siempre hemos señalado que los desafíos en materia de seguridad crecen cada día. Nunca estaremos 100% seguros. Lo importante es estar preparados para responder de manera efectiva y coordinada a las vulnerabilidades detectadas y a los incidentes que surjan. Hemos hecho un trabajo importante coordinado con el Ministerio del Interior, que lideró la implementación de una Política Nacional de Ciberseguridad, y con los Servicios de Salud y las instituciones autónomas del sector público de salud. Esto con el fin garantizar que, ante cualquier vulnerabilidad detectada, los equipos técnicos de salud a nivel nacional respondan de manera coordinada y tomen las medidas correctivas oportunamente a fin de controlar el potencial impacto de estos riesgos.

Esto cobra mayor valor aún cuando consideramos que los establecimientos públicos de salud comparten una red de datos exclusiva para su operación, por lo cual el riesgo también es compartido. Por ello, el que cada establecimiento se proteja permite mantener mayores condiciones de seguridad en la red completa.

Por otra parte, tenemos un Sistema de Gestión de la Seguridad de la Información que crece cada día más en controles implementados y con cobertura para todo el sector salud, que permita asegurar su confidencialidad, su  integridad y disponibilidad de los activos de información definidos para el sector.

En este punto creo que, si partimos de la premisa de que la seguridad de la información depende de las acciones de todos quienes componen el sector, uno de los grandes desafíos que deben continuar siendo abordados es el fortalecimiento de una cultura donde haya más conciencia y actitudes que aseguren el resguardo de información sensible y de los datos de los pacientes. Esto se puede lograr mediante acciones de capacitación a los distintos tipos de usuarios, incluyendo a los pacientes. La capacitación parece ser la mejor inversión en materias de seguridad.

¿Cuáles son los puntos de la estrategia tecnológica de Salud que se llegaron a completar y cuáles quedaron pendientes?

La estrategia digital en salud es un camino a largo plazo que trasciende a los gobiernos, es una visión de Estado. En estos últimos cuatro años, hemos logrado aumentar la cobertura de la estrategia SIDRA. Y así como hemos potenciado la digitalización de la Red Asistencial, también en estos años hemos impulsado fuertemente la estrategia digital para la Autoridad Sanitaria a través del robustecimiento de la plataforma MIDAS, que, entre otras iniciativas, incluye un Sistema de Gestión de Emergencias y Desastres con la que se han monitoreado las emergencias a nivel nacional, como Zika, Dengue, etc., un sistema de vigilancia en salud pública que contempla el monitoreo enfermedades no transmisibles, digitalización de tramites a través de escritorio empresa, sistema de fiscalización, entre otros.

Dentro de los grandes avances de los últimos años, destacaría igualmente el proyecto de convergencia tecnológica que hoy nos permite contar con pilares fundamentales para el sector, como lo son los maestros de personas, maestros de prestadores, servidor terminológico, definición de estándares, y una versión inicial del conjunto mínimo básico de datos. Hemos avanzado fuertemente en convenios de intercambio de información con el Servicio de Registro Civil y otras instituciones públicas, que nos permiten operar cada vez con datos más oportunos y de mejor calidad, evitando además duplicidad de trámites a los usuarios. Para todo lo anterior, hemos incorporado tecnología de punta que nos permite garantizar hoy la implementación de un modelo transaccional que el sector requiere.

Asimismo, hoy una de las prioridades ministeriales ha sido la gestión de las listas de espera, para lo cual estamos implementando un nuevo Sistema de Gestión de Tiempos de Espera, que permitirá incorporar conceptos clave como priorización y tiempos razonables de espera. Esta iniciativa además contará con un Portal Paciente que, entre otras funcionalidades, permitirá a los ciudadanos tener un control sobre su ingreso a la lista de espera por parte de un establecimiento.

Por otra parte, tal como lo señalaba anteriormente, avanzamos en el fortalecimiento del gobierno tecnológico para la coordinación de las iniciativas TI, dada la mirada sectorial que hemos impulsado en este período.

Y finalmente, en materia de interoperabilidad, tenemos un modelo que complementa la interoperabilidad dentro del Servicio de Salud (que tienen niveles de resolutividad mayores al 75%) con la interoperabilidad a nivel nacional, a fin de garantizar elementos transversales a nivel nacional y disponer de un modelo eficiente. Ejemplo de este último es la integración con el Registro Civil.

En definitiva, ¿cuáles diría que son los desafíos que quedan para las futuras autoridades en materia TI en Salud?

Los desafíos son siempre crecientes. Yo diría que frente a un mundo cambiante, en que día a día aparecen tecnologías disruptivas, hay que estar atentos a las innovaciones y avances tecnológicos, para mantener soluciones acordes con ello.

Desafíos interesantes son el incorporar elementos de innovación tecnológica de acuerdo a las necesidades de procesos clínicos, de manera que agreguen valor y tengan impacto sanitario.

Por otra parte, es necesario continuar fortaleciendo cada vez más el Portal Ciudadano para avanzar en el empoderamiento de los usuarios en sus procesos de cuidados de salud.

Y en términos macro, hay que seguir impulsando el uso secundario de información, y abordar la explotación de grandes volúmenes de datos para poder lograr una analítica sanitaria que permita cada vez más soportar la generación de políticas públicas.

 

Entrevista publicada por E-Heath Reporter